ART. 34.9 ET: EL REGISTRO OBLIGATORIO DE LA JORNADA DE TRABAJO: OBJETIVO, FIABLE Y EXIGIBLE.

El Real Decreto-Ley 8/2019 persigue, entre otros objetivos, mejorar la efectividad de los derechos del trabajador relativos a su jornada de trabajo y a su salud laboral. Para ello impone a la empresa la obligación de la llevanza de un registro de la jornada ordinaria de trabajo de sus empleados en los términos que a continuación veremos.

Dicha imposición responde a sentencias como la STS 246/2017, de 23 de marzo, en la que el Supremo reclamaba al legislador una reforma “que clarificara la obligación de llevar un registro” que facilitara al trabajador probar la realización de horas extraordinarias. En un sentido similar se ha pronunciado el TJUE, en sentencias como la del 14 de mayo de 2019 donde resuelve que sin un sistema de registro es difícil probar excesos en las jornadas de trabajo, y por ello requiere del establecimiento de medios objetivos, fiables y accesibles.

De la reforma que el TS reclamaba en su sentencia del 23 de marzo de 2017 resultó la adición de un noveno apartado al artículo 34, el cual exige la llevanza de un registro de jornada en los siguientes términos: “La empresa garantizará el registro diario de jornada, que deberá incluir el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de trabajo de cada persona trabajadora, sin perjuicio de la flexibilidad horaria que se establece en este artículo.”

  1. Obligatoriedad.

La interpretación literal de la disposición indiciada permite afirmar que la llevanza del registro de jornada no es una opción para el empresario” recoge la Inspección de Trabajo en su Criterio Técnico 101/2019. Entiende la Inspección que el uso del verbo “garantizará” no hace más que imponer el deber de fijar un medio que registre la jornada efectiva de sus trabajadores. Matiza en su propio Criterio que este deber es una “obligación de resultado” puesto que, si el medio elegido no fuera fiable, no se estaría estableciendo un medio de prueba válido.

En ese sentido se ha pronunciado el TJUE en su sentencia de 14 de mayo de 2018 en la que interpreta la Directiva 2003/88/CE. En dicha sentencia el TJUE entiende que “para asegurar la plena efectividad de la Directiva 2003/88, es necesario que los Estados garanticen el respeto de esos periodos mínimo de descanso e impidan que se sobrepase la duración máxima del tiempo de trabajo semana”, y para ello exige a los Estados y empresarios la implantación de un sistema de control de la jornada que sea objetivo, fiable y accesible.

  • Contenido.

En el propio 34.9 ET el legislador ha regulado el contenido mínimo que se exige al registro de jornada, siendo necesario que recoja las horas de inicio y finalización de la jornada efectiva. Este contenido mínimo podrá ser ampliado en la negociación colectiva pudiendo establecer que se recojan también las interrupciones durante la jornada de trabajo como, por ejemplo, los descansos.

También establece el artículo 34.9 ET que el registro deberá ser diario, recogiendo la jornada efectiva de cada día, no siendo válidos los sistemas que muestren el cómputo semanal o mensual del trabajador. Dicha exigencia ha sido confirmada por sentencias como la del Juzgado de lo Social nº 1 de Albacete de 23 de abril de 2018, en la que se confirmaba la sanción impuesta por la Inspección a una empresa que, al ser requeridos los registros de sus empleados, presentó los cómputos mensuales y no diarios.

  • Objetivo, fiable e inmediatamente accesible.

Entre los objetivos del RDL 8/2019 se encuentra el de aumentar la protección de los derechos relativos al tiempo de trabajo del empleado y a su salario. Para ello, con el establecimiento de este registro, se busca el establecimiento de un medio de prueba que sea de utilidad para el trabajador (a la hora de hacer valer sus derechos de descanso y salariales), para la empresa (como medio de descargo ante posibles sanciones) y para la Inspección (para poder llevar un control efectivo de la legalidad).

Acorde a los fines que persigue el registro, la norma y los tribunales de diferentes instancias, e incluso los supranacionales, coinciden en una exigencia común: que el registro sea objetivo, fiable y accesible.

La objetividad exigida responde únicamente a que el contenido que obre en los diferentes registros no pueda dar lugar a interpretaciones, y es por ello que la norma exige como contenido mínimo el horario concreto de inicio y finalización de la jornada.

Al tratar de hacer de este registro un medio de prueba, es evidente que este deberá ser fiable, y por ello su contenido no puede estar expuesto a potenciales alteraciones que pudieran ser practicadas a posteriori. En suma, no sólo debe de ser objetivo, también tiene que parecerlo.

Por último, y no menos importante, la accesibilidad inmediata. Este requisito opera en concordancia con los dos anteriores con el fin de favorecer la labor fiscalizadora de la Inspección, así como de los representantes de los trabajadores a la hora de controlar los posibles excesos de horas de trabajo de los empleados.

Centrándonos en el último requisito, es importante destacar que esa inmediatez exigida por el legislador no necesariamente debe de traducirse en un registro físicamente presente en el lugar de trabajo. Entiende la Inspección en su Criterio Técnico que “los registros tienen que estar y permanecer físicamente en el centro de trabajo, o ser accesibles desde el mismo de manera inmediata” por lo que cabe la posibilidad del empleo de medios telemáticos siempre que no impida el inmediato acceso a ellos.

  • Conservación de los registros.

En su tercer párrafo, el artículo 34.9 del ET impone el deber de conservación de los registros durante un periodo mínimo de 4 años, periodo que se relaciona inevitablemente con los plazos de prescripción de las infracciones de la LISOS.

Para la conservación de los registros de jornada en soporte papel se permite su digitalización mediante métodos como el escaneo siempre que no se comprometa su objetividad y accesibilidad, y siempre y cuando continúen siendo accesibles a los trabajadores, a sus representantes y a la Inspección.

  • Compatibilidad con el registro del 35.5 ET.

Las obligaciones de registro de horas ordinarias y extraordinarias son “obligaciones legales independientes y compatibles”. A criterio de la Inspección, podrán aunarse ambos registros en uno solo siempre que se cumplan las obligaciones complementarias del 35.5, totalización de horas extraordinarias para su abono y entrega del resumen al trabajador.                                                                     

Artillo Abogados

Sevilla, 23 de abril 2021.

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